Reconoce el punto en que empezó todo
- Greisy Pérez
- 18 ene 2018
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Cuando un individuo, en el curso de su existencia, se ve afectado por un trauma emocional
Entonces, y sólo entonces, entra en acción el cerebro poniendo en marcha un programa biológico especial para la supervivencia del individuo. La intensidad del trauma emocional no tardará en determinar la gravedad de la enfermedad, mientras que e tipo de emoción sentida al comprobarse el trauma determinará la localización de la patología en el cuerpo. La enfermedad es, pues, un desequilibrio simultáneo a nivel psíquico, cerebral y orgánico debido a un trauma emocional. Sin conflicto no hay enfermedad: darse cuenta de ello es el primer paso hacia la curación.

* «Estoy rabioso por la injusticia que he sufrido», patología de las vías biliares; * «Esto no me lo trago», patología del esófago; * «Es una mala pasada, no puedo dejarla pasar», patología del intestino delgado; * «Me ha hecho una guarrada», patología del colon; * «Tengo miedo de no tener ya mi propio espacio», patología de los bronquios; * «Se me viene todo encima», patología renal. * «No valgo ya para nada», patología ósea.